Un grupo de amigos, un email, una cadena, una idea...un blog

Todo empezó un miércoles 19 de enero...cuando uno de nuestros amigos, nostálgico por aquel maravilloso viaje a tierras cálidas y lejanas, empezó a pensar en aquellas infinitas conversaciones producto del alcohol y la buena compañía.

El primer email, los traductores del Senado y el "insignificante" coste que conlleva en estos tiempos de riqueza y abundancia. Calurosas fueron las contestaciones hasta que, uno de los nuestros, tuvo la idea.

¿Por qué no expresar nuestras opniniones libremente? ¿Por qué no compartirlas con todo el mundo?

En aquel mismo instante nació la idea, nació nuestro blog, nació vuestro blog.

Bienvenidos.





miércoles, 26 de enero de 2011

Miradas que se pierden

Horas pesadas, horas que miramos de pasada, sólo son eso, momentos que se hacen eternos cuando de eternidad no tienen nada. Largos letargos que para el tiempo son un latigazo, un movimiento en el aire de la nada. Horas insulsas que llevan el tiempo de otro.


Llora el aburrimiento en busca de los periplos fugaces, allí, en ese viaje que vuela, que corre y nadie ni nada lo atrapa. La felicidad es un sentimiento conjunto que colma de placer al placer. El recuerdo se instala en alguna parte y desde allí se encuentran destellos de algún sol entre nubes. Nunca nada es tan bonito como fue.


El recuerdo llena de nostalgia a las almas cuando están en penumbra, desde ella, cuando se encuentra algún destello, el cuerpo sonríe de forma contenida y se vuelca febril por un instante. La mirada llega lejos, más lejos que tu cuerpo, lo traspasa todo y se posa allí; en el infinito.

Todo se difumina, el alma se catapulta allí a donde se fue la mirada, ese momento en que el infinito parece el lugar más concreto. Mas allá no hay nada y si lo hubiera no importaría lo más mínimo. Estás bien, no te afecta ni el tiempo y mucho menos el espacio. Tu mente está con tu alma, justo donde quiere estar, allí donde las miradas buscan el recuerdo, allí en donde las miradas se pierden.




Aquí contribuyo con algo a esta nueva experiencia....... cuando el tiempo me deje aportaré otras cosas, tan sólo tenía ganas de perder la virginidad cibernética!

1 comentario:

  1. Cuantas ganas tenia de sentir el calor de tus palabras, rebeldes y viajeras, llenas de vida, que irrumpen como dulces y melodicos susurros en el incomodo silencio.
    Te quiero Kike, y te echo de mucho de menos.

    ResponderEliminar